El arribo. Rubén Ale comenzó a trabajar para el club en 2005, cuando formó parte de la Gerenciadora Deportiva del NOA. Llegó en la peor etapa del club. El primer gran logro fue haber contratado como entrenador a Carlos Roldán. Logró los ascensos al Argentino B, Argentino A, Primera B Nacional y a Primera división.
La oficialización. En agosto de 2006 es proclamado presidente del club, a pesar de que un grupo de socios impugnó la Junta Electoral que se había formado. Personas Jurídicas rechazó el planteo.
La reelección. En 2008, además de renovarle el contrato a la Gerenciadora por tres años más, modifica el estatuto del club y cambia de dos a tres años el mandato presidencial. Al no haberse presentado lista opositora, volvió a ser elegido titular "santo".
Frustración. Luego de que el equipo lograra el ascenso a Primera, Ale y la Gerenciadora anuncian la ampliación de las tribunas de La Ciudadela. Los hinchas respondieron masivamente al pedido de colaboración, pero nunca se construyó lo prometido. No se informaron oficialmente los motivos por los cuales no se cumplió el proyecto.
Un golpe. El descenso de Primera y la mala campaña que realizó el equipo en la B Nacional en la temporada 2009/10 comenzó a quebrar la armonía.
Sorpresiva ruptura. En octubre de 2010, Ale anuncia que se había roto la relación con la Gerenciadora por incumplimiento contractual. También informa que iniciarán acciones judiciales en contra de la empresa.
El principio del fin. A los hinchas no les dolió tanto el descenso al Argentino A, sino los golpes que recibieron al finalizar el encuentro. Al día siguiente del golpe deportivo, comienza con su tercer mandato al frente del club.
Protesta. Después de varios años de silencio, los hinchas se organizan y realizan la primera protesta en contra de Ale en la plaza Independencia. Por otra parte, es detenido en una causa judicial y en esos momentos pide licencia por enfermedad en el club. Ayer presentó su renuncia al cargo después de más de cinco años.